lunes, 4 de enero de 2016

Idilio

La realidad acecha jocosa tras cada arbusto de ficción que nos embriaga con su poderoso aroma confundiendo nuestra mente. Mientras el mundo gira, medito sobre la tan popular – otrora romántica - creencia de que en sus amplitudes existe un ser hecho a nuestra medida y que la casualidad lo pondrá en nuestra vida, para siempre. A pesar de no darle el más mínimo crédito, me hallo en un banco en el parque, con mi cuaderno recostado sobre el muslo y un bolígrafo que no cesa en garabatear pensamientos y quimeras. La vida debería semejarse a un guión que desarrolle nuestra andadura al gusto, en el que los detalles, que fuera de una pantalla de cine resultan irrisorios, nos mecen sin el temor ansioso de peros y paréntesis.

Un niño salido de la nada me saca de mis cavilaciones con una pregunta simple - ¿qué haces? Lo observo tras el humo del tabaco. Sus ojos destilan sueños e ilusiones aún por quemarse. Sin mediar palabra, arranco una hoja de mi maltrecho compañero de fatigas y se la tiendo junto a un lápiz. Su mirada atónita se aleja tras un bufido y un pequeño giro sobre sus talones que lo alejan hacia el resto. Al fondo, la que se me antoja su madre, sonríe. Ya no sé si será mejor creer y dejar de crear idílicamente. En el papel rasgado trazo la pueril ensoñación de lo que nunca se ha llegado a realizar y lo suelto al viento. Recojo mis inventos y me alejo tras los pasos del sol, antes de que algún gesto más me conmine a claudicar.

8 comentarios:

  1. Podríamos dedicarnos a escribir sueños y quimeras en pedacitos de papel y lanzarlos al viento. Quizá algún alma más ilusoria o ilusionada que la nuestra lo recoja e intente ponerlos en práctica. Quiñen sabe si así podríamos hacer felices a los demás.
    Me ha gustado mucho. Un texto más cercano a la poesía que a la prosa.
    Un abrazo.

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  2. Gracias por pasar y comentar, Josep. A veces es un problema tener tanta imaginación porque la realidad se encarga de desilusionarnos y podemos caer presa de nuestro mundo interior. Escribir es una magnífica forma de que no se queden dentro y si llegan a alguien a quien le producen alguna emoción, mejor que mejor.
    Me alegra que te haya gustado.
    Abrazo!!!!

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  3. Ay que bonito. Sí mi hija fuera la que se hubiera acercado te habría cogido el papel y se habría uesto a escribir. Con solo cinco años ya quiere seguir mis pasos.
    Me ha encantado.
    Un besillo.

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    1. Gracias María. Me alegra que te haya gustado. La creatividad es siempre bienvenida, al menos por algunos.
      Abrazo!!!!

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  4. Que bonito es escribir y sacar todo lo que lleva una dentro. Un saludo

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    1. Gracias por tu visita y palabras María del Carmen. Es un excelente ejercicio.
      Abrazo!!!

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  5. Sabes Mª Jesús, yo creo que somos afortunados porque tenemos las letras que siempre nos acompañan, escribir, lo que sea, cuando sea...nos hace felices y eso es fantástico, somos muy afortunados por tenerlo, por poder expresar esa creatividad, esos mundos, esas historias que están ahí esperando para salir...es un placer hacerlo y si nos leen mucho mejor, pero ponerlo por escrito es un gran logro.
    Un saludo

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    1. Gracias por tu visita, Conxita. Te doy toda la razón, por eso el título es Idilio. Es un placer hacerlo, que nos lean y recibir comentarios que animan a seguir publicándolo.
      Abrazo!!!!

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