domingo, 12 de julio de 2015

Y ahora que somos normales, qué nos queda?



NIEVE SOBRE AGUA.
No son estos tiempos para gente sensible. En realidad no sé si lo habrán sido en algún momento de la historia o lo serán en el futuro. No es este un mundo para participar en él abiertamente y que cada palabra, cada acto sea despreciado por aquellos que han dejado crecer la indiferencia y la soberbia en sus corazones. Son universos paralelos y contrapuestos.
Y yo sigo caminando por estas calles donde los copos de nieve se sumergen sobre los charcos que la lluvia ha cimentado. Mi piel se ha transformado en pálida transparencia camuflada tras el líquido helado que lo envuelve todo a su paso. Mis esperanzas, mis deseos, mis ilusiones se han deslizado torrente abajo hasta perderse por las alcantarillas. No tengo más espacio en el que expresarme y al que agarrarme que un papel que poco a poco se va humedeciendo y pierde consistencia. Los trazos de tinta se deslían formando borrones en los bolsillos de mis pantalones, en el fondo de mi bolso. ¿Qué palabras puedo usar? ¿Cómo expresar que un anhelo frustrado atenaza mi garganta?
Te encontré, en un día tormentoso, agazapada en un portal, huyendo de las miles de gotas que caían, del frío que dibujaba nubes de vapor surgiendo de las piedras. Soltabas palabras intentando que el silencio no incomodara en aquella ocupación imprevista. Tus ojos brillaban cuando comentaba emocionada la belleza de la estampa que contemplábamos ante nosotras.

Ahora vas y vienes. Te encuentro y te pierdo. Hoy que ya no sé vivir sin esa sensación equidistante que nos ha unido unos instantes como dos rayos que brotan de la misma nube y mueren entrelazados. Ansío esa nieve helando mi cuerpo de lluvia unos segundos hasta diluirse y confundirse conmigo.

2 comentarios:

  1. Palabras que suenas a desencuentro, desesperanza y pérdida. Como en poesía, que solo el autor conoce profundamente el sentido de las palabras que emplea en sus versos y el lector solo puede jugar a ser adivino, en estas siento tristeza y desahogo.
    La pena y el desamor han sido motivo de hermosos poemas y escritos como éste.
    Un abrazo.

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    1. La realidad siempre construye los sueños a su manera, igual que el lector interpreta lo que lee bajo su experiencia, y es perfectamente válido. Yo este micro me lo planteé en todas esas cosas que dejamos de ver o de apreciar, todas las que no decimos, porque hemos perdido esa capacidad que nos une al universo y nos hemos automatizado, a veces simplemente porque los demás puedan pensar que estamos locos. A la larga, yo creo que la verdadera pérdida se encuentra en esa cobardía.
      Gracias Josep por tu visita y tus palabras.
      Un abrazo!!!!

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