viernes, 29 de mayo de 2015

Augusta 8

Algunos días Sonia perdía, por unos instantes, la confianza en la seguridad que se había instalado en su vida. Ciertas personas defenderían que tener esa tranquila fe en las cosas y los individuos que la rodeaban era un lento languidecer, casi una muerte en vida que la sumergía en una condición estática que le impedía progresar. Así pues, estaba muerta, subsistiendo entre vivos cuyo planteamiento dubitativo de la existencia les permitía disfrutar de la plenitud de la belleza terrenal.

martes, 19 de mayo de 2015

Silencio

Aquel soldado de las palabras se despertó en una habitación hermética con la única compañía del titilar de una bombilla parpadeante y el pavor ante el vacío. No había un solo papel sobre el que desprenderse de las ideas que acallaban la soledad de su mente. Observó a su anfitriona que le retaba con lumínica condescendencia. Se abalanzó con guerrera presteza sobre ella, provocándose otra quemazón, líquida, palpitante, real, con la que comenzó a esbozar trazos con sentido sólo para él en la oscuridad, hasta que cayó en un profundo sueño.
SOLA MENTE
SOLA MENTE
SOLA MENTE

SOLA MENTE

Escrito para el concurso de microcuentos: "Microterror II" de EL CÍRCULO DE ESCRITORES

(Versión del microcuento ya publicado "Aislamiento")

viernes, 15 de mayo de 2015

Augusta 7

Todo tiene un porqué. Más allá de un principio y un fin. El universo se alía para darnos lo que nos falta; nos procura la senda para deshacernos de lo que nos sobra. Pero somos seres soberbios e insatisfechos por naturaleza.

jueves, 14 de mayo de 2015

Hibernación

          

          Todo alrededor es plano. No existe tonalidad alguna. El transcurso del tiempo es un continuo imperceptible. No hay brisa. Ni frío ni calor. No hay sangre, vísceras, demencia… como en las pesadillas del común de los mortales. En mi devenir impera el vacío. Una agónica atmósfera densa de nada que me empuja a levitar sin control apretujado contra otros. Una eternidad absurda que mantiene mis constantes en hibernación. No hay sensaciones, sentimientos, anhelos. Un ser inanimado que ni duerme ni está despierto, retenido en el vacío de un envase hermético, hasta que un ruido seco anuncia el delirio.

Escrito para el concurso de microcuentos: "Microterror II" de EL CÍRCULO DE ESCRITORES

sábado, 9 de mayo de 2015

Las sombras del medievo

¿Y cómo podríamos decidir? Si sólo somos simples caricaturas en un trozo de papel, ¿cómo podríamos obligar a nuestro autor a escoger la alternativa correcta entre las diferentes posibilidades propias de aquella época? Incluso si hubiéramos tenido la libertad de poder elegir una apariencia que nos representara, no dependía de nuestra voluntad, sino de una mano guiada por un cerebro cruel que se había empeñado en ensañarse con nuestros trazos para vengar quién sabe qué afrenta. Así que el consuelo que nos queda es debatir en hilvanado reproche:

domingo, 3 de mayo de 2015

Augusta 6


Los días pasaban tranquilos. En mi nueva etapa, se había instalado una extraña quietud. Ni siquiera sentía agobio atendiendo mil compromisos sociales. Sonia me embarcaba en sus citas con amistades, que en muchas ocasiones ni a ella misma llegaban a satisfacer, sin que me diera cuenta. Mis letras se iban dilatando. Mi soledad se iba reduciendo. Las sombras no tenían cabida en el presente ni en el futuro inmediato. Era el dulce comienzo de cualquier relación. Aunque en la distancia la hubiéramos mantenido durante años, era el principio de la convivencia, ese que estaba repleto de concesiones. Sin embargo, mi compañera parecía preocuparse por mi temporal desidia. Todos los días, antes de salir hacia su clínica, me recordaba mis quehaceres. Al encontrarnos tras su jornada, me interrogaba sobre el provecho de mis horas de labor. Me hacía gracia su insistencia, como una madre recelosa que apura a sus retoños.